| Una pieza cara |
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| Escrito por Caborca Deportes |
| Miércoles, 09 de Diciembre de 2009 11:47 |
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Solo falta por ver quien llega, el Curtis Granderson del 2008 o del 2009 No, señor. Cuando los Yankees miran a Curtis Granderson, ellos ven a Derek Jeter. O al menos ven a un hombre que les recuerda a Derek Jeter: Pulido. Profesional. Cómodo frente a cualquier cámara. Cómodo dentro de su propia piel.
En otras palabras, ellos ven a un hombre que les da la sensación de que no tiene miedo de jugar béisbol en Nueva York, caminar por las calles llenas de alta presión de la Gran Manzana, o manejar cualquier cosa que venga con Nueva York, desde la Página Seis de un diario a Hank Steinbrenner. Así que este martes, los Yankees hicieron de Granderson la pieza central del primer (eh, mejor dicho el único) cambio significativo de las reuniones invernales del 2009 -- un cambio de tres equipos y siete jugadores, que suele sacudir el deporte de tiempo en tiempo, y que envió al lanzallamas Edwin Jackson a Arizona, a cuatro cotizados jugadores jóvenes a Detroit y a Curtis Granderson al Bronx, N.Y. Es un cambio que no fue anunciado el martes. Eso no va a suceder antes de algún momento el miércoles, una vez se escriban todas las letras pequeñas de los acuerdos. Pero luego que todos hayan abandonado el podio, esto pasará a la historia como un acuerdo que cambiará la cara de las tres franquicias. Los Tigres se ponen jóvenes y baratos. Los Diamondbacks obtienen una rotación renovada sin tener que sumergirse en las turbulentas aguas de la agencia libre, que están llenas de tiburones. ¿ Y los campeones?
Él es un hombre que quizás no sea la cara de esta franquicia. Pero ahora es claramente la cara de su futuro. El invierno pasado, los Yankees renovaron su roster con dólares. Pero su primer gran golpe de esta temporada baja no fue con dinero -- para variar. Fue acerca de un nucleo de jugadores envejecientes, acerca de un equipo cuyo roster en la Serie Mundial tenía 10 jugadores con 33 años o más, acerca de la misión del gerente general Brian Cashman de hacer este equipo más joven y más atlético, y hacerlo más temprano que tarde. Así que por la puerta de salida se fue el prospecto jardinero de 22 años Austin Jackson, ampliamente reconocido como el primer o segundo mejor prospecto de los Yankees. Y junto con él, por esa misma puerta se fue su más confiable relevista zurdo el año pasado, Phil Coke. Y el tercer jugador en irse por esa misma rampa de salida fue el lanzador Ian Kennedy, un tipo que los Yankees una vez protegieron de cambiar, evitando que Johan Santana llegara a sus filas. Eso dista mucho del precio de venta que los Tigres y los Diamondbacks tenían en mente cuando comenzaron las conversaciones de cambio -- un precio de venta que no incluía a Phil Hughes o Joba Chamberlain o al altamente cotizado zurdo Mike Dunn. Pero meramente por la voluntad mostrada de incluir a Austin Jackson, los Yankees nos estaban diciendo a nosotros exactamente lo que ellos creen que Curtis Granderson se va a convertir. Y eso es un hombre que va a ser mucho más que otro nombre simple en su hoja de alineación. Ellos lo visualizan como su próximo gran jardinero central … El tipo de jardinero que no han tenido desde Bernie Williams … Un tipo cuyo poder a la zurda es un pareo caído del cielo para su estadio … Un tipo cuya tendencia a abanicar y fallar puede recibir la ayuda del gurú del bateo Kevin Long … Y, quizás la mayor parte de todo, una personalidad que puede enfrentar a cualquier equipo de filmación en la ciudad. Bueno, es fácil visualizar a Granderson siendo todo eso. Pero además es fácil para escépticos el visualizar que los Yankees están muy equivocados sobre él. "Todo depende de cual Curtis Granderson se presente," dijo un escucha de la Liga Nacional el martes, "el Granderson del 2008 o el Granderson del 2009." Y tiene mucha razón, porque el Curtis Granderson del 2009 definitivamente tuvo muchos problemas. Su promedio de bateo bajó de .280 a menos de .250. Su OPS bajó 78 puntos (a .780). Sus 141 ponches fueron la novena mayor cantidad en la Liga Americana. Su porcentaje de embase de .319 como primer bate fue el segundo más bajo en la liga, apenas por delante solo de B.J. Upton. Y su promedio de .183 contra los zurdos fue el peor de cualquier bateador en la Liga Americana con más de 100 apariciones en el plato.
No se puede negar nada de eso, a pesar del hecho que Granderson está catalogado como un defensor del jardín central por encima del promedio, de acuerdo con los ratings "más-menos" de la Biblia del Fildeo. Pero, ¿acaso fue Uno de Esos Años? ¿O este fue un viraje en U en la dirección incorreca? Bueno, es obvio como lo vieron los Yankees. Ellos vieron un jugador cuyas diferencias en sus números como local/visitante sugieren que el Comerica Park le hizo daño. Granderson bateó apenas .230 en casa la pasada temporada, con un terrible porcentaje de slugging de .388 y apenas 10 jonrones en 309 turnos al bate. Pero en el resto de los estadios, Granderson tuvo slugging de .516, con 20 jonrones en 322 turnos. Y conectó 25 de sus 30 cuadrangulares hacia el jardín derecho -- la cuarta mayor cantidad en la Liga Americana (detrás de Mark Teixeira, Carlos Peña y Hideki Matsui). Así que, ¿podríamos pensar que él puede hacer poco daño en el Yankee Stadium, o qué? "Él va a elevar algunas pelotas," dijo uno de los escuchas antes citados. "Así que va a ser difícil el decir que ellos cometieron un error. A primera vista, uno dice que los Yankees decieron demasiado. Pero cuando lo miras bien, Austin Jackson es una pieza que los Yankees pueden darse el lujo de ceder, porque ellos no van a jugar a un chico todos los días hasta que ellos transformen ese equipo, hasta que Derek Jeter se retire y A-Rod esté en la parte final de su contrato." Por supuesto, Granderson es apenas la primera pieza en la temporada baja de los Yankees. Todavía ellos tienen que atrapar a Andy Pettitte de vuelta, entonces determinar si Johnny Damon está dispuesto a volver y jugar en el izquierdo con un contrato a corto plazo, y luego conseguir un lanzador abridor adicional -- que podría ser cualquiera entre Roy Halladay o John Lackey a un cuarto abridor. Pero es muy posible que su más grande adquisición de esta temporada baja fuera el hombre que consiguieron en cambio el martes. Y para esta misma fecha el año que viene, todos sabremos si fue una decisión correcta o incorrecta. "El precio era alto," dijo un escucha. "Pero pienso que este tipo es una buena pieza para su equipo. Yo tengo mis preocupaciones sobre él. Pero todavía pienso que va a encajar muy bien en esa alineación."
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